viernes, 10 de mayo de 2013

Hasta siempre (casarse o no en Soria)

Creo que fue José Sacristán el que dijo el año pasado "nos estamos quedando sin maestros". Ha fallecido Alfredo Landa, actor con todas las letras y que me (nos) ha acompañado durante muchos años de nuestra vida.
Es curioso como según vas quitándole hojas al calendario, reparas en cuántos pequeños detalles han conformado tu vida. Desde que era un crío me acompañó viendo películas españolas (algunas de ellas, infumables, todo sea dicho) en aquellos programas dobles de cine de barrio, en los que por unas perras y unas pipas -las palomitas las trajeron los yanquis- podías pasarte la tarde del domingo por muy mal tiempo que hiciera o por muy borde que se hubiera puesto la "churri" de turno.

Landa (d) con López Vázquez
Yo no voy a hacer listas de películas, para eso hay montones de páginas en las que consultarlas. Pero sí hay unos cuantos momentos que recordaré siempre:

Castrillo, el "acobardadito" de "Atraco a las 3";





...y Landa se puso serio

el detective Germán Areta de "El Crack" (¡cómo olvidar la frase: "Baretta, suelta el mechero o te abraso los huevos"!);




la España profunda



su interpretación magistral de Paco el Bajo en "Los Santos Inocentes", reflejo de una España miserable, ruin y desigual a la que nos quieren hacer volver algunos y que hizo que a todos nos doliera una pierna por culpa del señorito y





Fendetestas aconseja...


el bandido Fendetestas en "El bosque animado", que nos dejó una inmortal interpretación con la frase "Alto me caso en Soria" que, como vds. bien sospechan, he utilizado muy frecuentemente en mis ... digamos...puntuales gamberradas.









En fin, se me quedan muchas. Unas porque no las he visto, otras porque tampoco me son tan entrañables.

Descanse en paz.

viernes, 26 de abril de 2013

Hispania o repetir la historia.

Desde 1984 (jopé, ¡qué viejo soy!) intercambio más o menos regularmente mensajes, fotos y algún que otro regalo con un matrimonio australiano al que conocimos mi mujer y yo durante un viaje por Nueva Zelanda. Sí, ya sé. Eran otros tiempos, no teníamos niños y menos mal que fuimos porque ahora podemos ir al pueblo o a la playa de gorra y gracias.
No hay sitio más lejos.
Mi "homóloga" australiana, Helen, me preguntaba el otro día cómo puede haberse llegado a los niveles de corrupción en los que estamos. Porque todo se sabe gracias a internet, entre otras cosas. Y la verdad es que es difícil de explicar y mucho más difícil aún de entender para quien no hay tenido la "suerte" de nacer en la piel de toro esta de nuestros dolores.


La pasada semana el escritor Pérez Reverte decía en twitter que Plutarco ya nos tenía calados: "los hispanos no tienen nación, solo tienen jefes" dicen que dijo. Pues eso. Lo hilvanas y te sale lo de ahora, pasando por unos cuantos episodios históricos.
Yo creo que los españoles tenemos tendencia a creer que quien habla y manda sabe de lo que habla y por qué manda lo que manda. No sé si me explico: tendemos a obedecer al conserje porque "por algo está ahí" y pensamos cuando le obedecemos que "será por el bien común". Pensamos cuando estamos en un avión que los que están en la cabina SON pilotos y que el que te recibe en un aeropuerto conoce la ciudad por la que te va a pasear. Y resulta que no. Que la experiencia nos dice el que lleva una gorra es un pirata y que el que está en la cabina ni tiene el título de piloto, y el que te pasea por la ciudad acaba de llegar y ni siquiera habla el idioma.
Mira qué bien se lo pasan...
Así que creemos escoger para mandar a gente que se presenta a las elecciones porque van a hacer tal o cual cosa buscando el bien común. Y resulta que no. Que los que se presentan tienen apañado el negocio para salir sí o sí, porque se lo repartieron en la famosa "Transición", episodio histórico en el que se supone que los españoles decidieron hacer borrón y cuenta nueva de un pasado reciente y doloroso. Y resultó que lo que pasó es que una panda de listos se subieron al carro, que decía mi abuela, y se repartieron el negocio para ellos y sus colegas.

La época de finales de los 70 hacía que para no parecer carcas, primitivos o directamente fascistas, había que descentralizar todo lo posible, porque claro, había que tener en cuenta hechos diferenciales, fueros, historia, pretensiones y nacionalismos en diversos grados y lugares. Y eso trajo el "acuerdo" cuando no el compadreo para repartirse el botín. Como si su lema fuese: "Tú juegas si respetas mis negocios y yo, a cambio, respeto los tuyos". Y en esas estamos, con unas estructuras podridas, empezando por la ley electoral y acabando por la jefatura del estado; estructuras llenas de gentes que se han metido en política a chupar del bote, que en su vida han trabajado, han soportado un jefe o han tenido que ir follados a Hacienda a pagar la liquidación de autónomo porque cierran y mañana le cobran el 20% de recargo.


Vemos a una clase dirigente a nivel local, regional y nacional ridícula, sin preparación, sin vergüenza, agarrados como lapas a sus sillones, defendiendo sus privilegios; legislando para ellos y sus amigos, apandando pasta y mientras, siguen subiendo las cifras de paro y pobreza infantil de este país, haciendo que sienta vergüenza de haber nacido aquí y también de no haberme ido. Y todo porque los que llevan la barca no saben ni remar, pero de pequeños iban a dar una vuelta en el yate de su tío rico. Y de ahí a la poltrona.

Nadie parece haber estudiado la Historia de esta España, que en el siglo XIX parece la de una república bananera, con guerras como las carlistas o la que montaron los militares africanistas. Pero parecen haber olvidado que la convivencia es compromiso. Y buscan de una forma despiadada su beneficio y el de los que les apoyan. ¿Volvemos a los años 30? No me gustaría. Así que, o cambiamos el sistema desde dentro o lo volamos.

Disfruten... aunque no quieran dejarnos.

lunes, 1 de abril de 2013

Dar el agua.

El arroyo de La Matilla hasta arriba.
En ciertos círculos, no del todo recomendables, "dar el agua" significa avisar. "Agüita, agüita, los maderos" indica que hay que dejar de hacer lo que se está haciendo (generalmente, algo ilegal o al menos mal visto) y salir de naja, o por piernas, o llevar los zapatos a casa o coger las de Villadiego.
Yo no soy de echar las culpas al tan socorrido cambio climático y comentar que llueve mucho o poco según la época y el año. Quien quiera saber mi posición al respecto, que consulte mis tres primeras entradas en el blog allá por el año 2009 (joé, qué de tiempo llevo escribiendo), pero es que ha llovido un montón:
- jarrear
- diluviar
- caer chuzos de punta
- llover como si lo fueran a prohibir
- caer la mundial



y claro,
- llueve sobre mojado
- la gota que desborda el vaso ya colmado y
- nunca llueve a gusto de todos


Compuertas abiertas en El Vado

La semana supuestamente santa se ha pasado entre nubes y soles, como tantas otras desde que yo recuerdo, porque son cosas de la primavera. Si alguien quisiera garantizar (ya se sabe, en cuestiones meteorológicas no hay nada garantizado excepto la irregularidad) ciertas celebraciones al aire libre, que las convoque a primeros de julio... y siempre puede haber tormentas, claro.




Ahora, a raíz de todo lo que ha llovido, y pese a las goteras y humedades en sótanos, da gusto ver correr el agua. Los arroyos y los ríos bajan que da gusto verlos y claro está, hay que "dar el agua", abrir las compuertas de los pantanos porque están que rebosan.


Años hacía que no veía esto yo...
En la sierra de Guadalajara, un rincón en que se vive el "estiaje", o lo que es lo mismo: que en verano los arroyos se sequen, esta primavera se está viviendo en plan Pirineos. Se ha juntado lo que llueve, lo que escurre y lo que se ha fundido de la nieve. Si, como dicen las abuelas, el agua de primavera es la fuente del verano, no deberíamos pasar sed este año.
Pero... lo dicho: la irregularidad forma parte de nuestro clima. De momento, hay agua y hierba como para envidiar a las vacas o las ovejas. Luego ya veremos.



Disfruten del agua.

viernes, 22 de marzo de 2013

La regla del dos

Llegan las vacaciones de la supuesta semana santa. Todo llega, dicen. Estas semanas no tienen nada que ver con las que yo recuerdo. En "la" televisión no ponían nada que no fueran procesiones y unas películas que, cansinamente, repetían año tras año. "Fray Escoba" y "El demonio a las 4" son dos títulos que recuerdo. Fuera de ahí, menos aún. Los espectáculos cerraban y en los cines reponían "El Cid" como película de las más visibles entre otras como "Quo Vadis" o "La Biblia". Tostón porque no nos dejaban ni jugar al fútbol en la calle. Yo recuerdo esas semanas santas como un aburrimiento espantoso excepto por una cosa: las torrijas. Aquello endulzaba la semana esa y la vida, era un tinglado espantoso (que yo ahora repito) pero el resultado era fantástico. Lo malo es que, como todo lo relacionado con la comida, es desagradecido: la gentuza para la que cocino se lo puede comer en un abrir y cerrar de ojos. 2 horas de cocina y 20 minutos de gloria. Efímera, como todas, pero gloria al fin y al cabo.
Hoy he limpiado la cocina, cosa que no puedo hacer con la asiduidad que una buena maruja como yo cree necesaria. Pero todo llega, como decía arriba. Así que ¡hale! y para celebrarlo, luego he preparado las torrijas de marras.
Para un buen resultado aplíquese la "regla del dos":
- 2 litros de leche
- 2 barras de pan duro
- 2 huevos
- 2 cucharaditas de azúcar por cada rebanada de pan
- 2 golpes de canela también por cada rebanada
La cacharrería alineada
- 2 recipientes para rebanadas (uno para empapar y otro para escurrir)
- 2 recipientes para el huevo batido (uno para rebozar y el otro para que escurra)
- 2 recipientes después de la sartén: uno para dejar enfríar y otro para rebozar en la mezcla de azúcar y canela.
lo único que no lleva un 2 es la sartén, que es una.

El procedimiento no es complicado pero sí laborioso, porque cuando el proceso está en marcha hay un momento en el que necesitas los brazos del pulpo porque estás empapando unas, escurriendo otras, friendo otras, esperando a que se enfríen otras y todo a la vez.
Yo preparo todo en línea para ir de plato en plato en orden y sigue así:

- empapar las rebanadas, cortadas más bien gruesas (2 dedos... otra vez, el 2)
- escurrirlas
- rebozarlas en huevo
- escurrirlas
- freírlas
- escurrirlas y dejar enfríar
- rebozar en azúcar y canela
y a la perola.

Luego se cuela la leche que ha servido para empapar y se mezcla con el azúcar y la canela sobrantes. El resultado se vierte también en la perola.

Y da igual las que haga. Las últimas se cotizan a precio de oro en esta casa.




Y si quieren torrijas, llamen y se les atenderá. Y si no, mejor, así tocamos a más.

Disfruten

viernes, 15 de marzo de 2013

Ojo con el "Quousque tandem?"

No tengo nada en el ojo.
 Es que les estoy avisando.
No se asusten, no se han confundido y les ha derivado un enlace siniestro a una página sobre latinajos. "Quousque tandem abutere, Catilina, patientia nostra" es una frase muy famosa por estudiada, correspondiente a la Primera Catilinaria de Cicerón y que todo estudiante que haya tenido que lidiar con el latín sabe que se puede traducir como "¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?". Cicerón la pronunció en el Senado de Roma para denunciar la conjuración del tal Catilina para hacerse con el poder absoluto.

No fue el latín nunca mi fuerte (¿verdad, Gabriel Cañellas?) y de hecho, las pasé canutas con semejante lengua. Es algo extraño, puesto que mi capacidad de imitación rayana en lo simiesco, me facilita el aprendizaje de idiomas de una manera relativamente fácil. Pero con esto no pude. Caía en picado en 2º curso de BUP; lo esquivé en 3º pero no me quedó más remedio que apechugar con la asignatura en COU. Las clases tenían lugar en un aula helada a las 8 de la mañana; al sueño se le añadía mi escaso entusiasmo y creo que fue decisión de la profesora Sita Carmen, viendo mis resultados en las otras asignaturas (siempre fui buen estudiante) lo que la hizo "apiadarse" de mi y aprobé. Recuerdo el pánico en selectividad al tener que traducir (encima sin diccionario) a huevo, y de oído. En fin, que luego con los años he aprendido más latín con Asterix y Obelix que lo que traía de secundaria.

¿Hasta cuándo? Estamos hartos, muy hartos de ver que quien supuestamente nos administra, se degrada y desprestigia cada día más en asuntos de corrupción que, desde la época de Felipe González, se ha incrustado en la vida pública española y alcanzan ahora su cenit.
Ya no les importa disimular (recuerden la chulería del "Bigotes" en la boda de la hija de Aznar o a la Cospedal con su balbuceante discurso sobre el finiquito diferido simulado sin que se le cayera la cara de vergüenza), puesto que tienen a su disposición un arma que SIEMPRE les favorece: la ley electoral. El último ejemplo está en Galicia: con casi 100.000 votos menos, el PP sacó tres escaños más.

No sé cual, pero acabarás ante un tribunal. 
Esta situación en la que los que mandan se blindan y usan todos los medios legales (o ilegales, decreto y ya está), nos oprimen cada día más, nos rebajan los sueldos, nos alargan las jornadas, venden los hospitales o nos despiden de un día para otro, jodiéndonos para siempre una jubilación a la que ya nunca llegaremos, no va a durar mucho. Argumentan ahorro (y no lo demuestran, como en el caso de la sanidad de Madrid); tal vez sí, en nuestros derechos fundamentales y de paso, se forran ellos y sus colegas con las privatizaciones. Desde luego, no va a durar tres años que teóricamente quedan para las generales, entre otras cosas porque no hay para quitarnos más.

Hay antes unas autonómicas y unas municipales y veremos si tanto asesor nombrado a dedo entre los acólitos, tanto inútil chupón, tanto ladrón y tanto corrupto pasan factura, pese a que hay una parte del electorado zombi (voto militarizado por diversos motivos) que seguirá votándo tanto al PP como al PSOE.
Yo renuncié hace años a eso y no soy partidario de algaradas, como ya dije hace tiempo, pero ¡ojo! que no sigan por ese camino. Espero que algo parecido a la Justicia (con mayúscula) les pare los pies. Porque:

- Ojo con el recorte a los parados de más de 55 que preparan en el consejo de ministros de hoy. Están tocando a la generación que nacimos en los 60; somos lo que hay, porque con estas condiciones ya no va a haber recambio generacional, o sea, España será un puto desierto demográfico... y encima con millones de pobres mendigando al señorito un puesto de trabajo miserable y mal pagado.
- Ojo con la historia, ¿volvemos a los años 30? ahora que filtran interesadamente exámenes de oposiciones a maestro para justificar el salvaje recorte que van a aplicar en educación, les recuerdo que en esa época también había una monarquía corrupta e inútil.
- Ojo con creerse nada. ¿Es esa la economía "como dios manda" que postulaba el actual presidente de gobierno.

Disfruten ... (los lectores, ellos no).


miércoles, 6 de marzo de 2013

Marcarse un meridiano

Hace ya un tiempo que las prisas dejaron de condicionar mi vida, accidentes familiares aparte. Muchos años pasé en una agencia de noticias y ahora prefiero los "procesos" (evolucionando en el tiempo) a los "sucesos". Es decir, que no me corría prisa escribir sobre un libro para ser el primero en ponerlo por las nubes o a caer de un burro. Tampoco aspiro a crítico literario porque, entre otras cosas, leo lo que me da la gana y no lo que me manden o se publique.

Tardé en hincarle el diente a "La marca del meridiano" de Lorenzo Silva por diversos motivos.




El primero, el vil metal. En mi casa estamos (como digo yo un pelín exageradamente) en "economía de guerra"; así que vicios, los justos. Uno entiende un poco de presupuestos y cuando hay, hay y si no, se ahorra y se espera. Pues eso.
El segundo es una especie de fobia a los libros premiados. Manías de viejo que se me han manifestado desde que era un crío. Y para muestra, un botón: tardé 10-años-10 en ver "E.T." sencillamente porque todo el mundo hablaba maravillas y estaba en todas partes a todas horas. "Pues ya iré si eso..." pensé.

Nunca he comprado un libro porque le hubieran dado un premio. Lo he comprado porque me ha dado la gana básicamente, basándome en "mi" experiencia con el autor, el personaje de turno, el tema o yo qué sé qué: pálpito, instinto o algo de sexto sentido.

En esta ocasión, fue el personaje quien me hizo aflojar la tela: mi picoleto favorito, el brigada Vila (apócope manejable de su apellido Bevilacqua), se embarca en toda una aventura para aclarar el asesinato de su antiguo mentor y colega.

El libro me ha gustado, claro, primero porque soy fan de Vila (ya estoy descalificado para crítico ¿ven?) y también por :
- manejo de los personajes; un descubrimiento genial el brigada López de asuntos internos.
- la dosificación de la acción: muy bueno, por real, el operativo de los GRS y la sensación de catástrofe inminente cuando "Juanito" tiene que sacar el hacheká.
- la relación entre el equipo investigador, aunque quien no haya leído las anteriores andanzas de Vila y Chamorro puede no captar muchos mensajes y alusiones.
- Vila, por mor de su relación anterior con el fallecido, sabe lo que es cruzar la línea, el meridiano al que hace referencia el título. Nadie mejor que quien se haya asomado al abismo puede decirte por qué no debes asomarte tú.

En definitiva, otro capítulo de un personaje que madura y mejora con la edad. Me identifico con él en muchas cosas, como su relación con los colegas, la idea de lo que hay que hacer, su hijo o su cinismo ante lo que va deparando la vida, sus meridianos, aunque sé que un personaje de ficción. Estaría peor de lo que estoy si confundiese a Torrente con Santiago Segura...

Muchos ansiamos una aventura de Vila en tiempos de plomo, rodeados en Fort Apatxe- Inchaurrondo.
No nos hagas esperar mucho, anda...(Lorenzo)

Disfruten.

lunes, 4 de febrero de 2013

Hora de podar

La verdad es que los politicastros que gobiernan y los que achuchan con la boca pequeña desde la barrera, me lo han puesto a huevo, pero no. No voy a hablar de cortar cabezas y de poner a gente que no dé por sentado que tiene derecho a forrarse por tener un cargo público. Toca hablar de lo que he escrito: "hora de podar".

La poda es una actuación que debe de llevarse a cabo cuando no se haga daño a la planta que la sufre. Y como casi todo el mundo sabe, consiste en quitar las ramas que se consideren superfluas para que pueda fructificar mejor. Yo (que tampoco voy a dar clases ahora) llevo a cabo dos tipos de poda:

El maíllo, ya listo para ser injertado.
- la que llamo formativa, que consiste en arreglar puntas de rosales y arbolillos para conseguir una forma más adecuada a lo que se busca; se quitan tramos de rama estropeados por un pedrisco o se descarga una rama para que el crecimiento sea más equilibrado. Depende, ya digo. Total, es como cerrar grifos para que la corriente siga por donde uno quiere.

- la otra es la estricta (severa... uff! adjetivos que me hacen imaginar institutrices sexys vestidas de cuero) y que consiste en descargar una parte importante del ramaje para que la planta salga con la mayor fuerza posible.

Es de cajón que el segundo tipo de poda no se debe de hacer todos los años y cuando se hace, hay que llevarlo a cabo cuando más frío haga, por lo que enero o febrero según el año y la zona, son los meses adecuados. De esa forma, la planta está bajo mínimos en cuanto a actividad (la sabia, la sangre que alimenta al árbol ) y así sufre menos.

El pasado domingo día 3 de febrero (Por San Blas, la cigüeña verás; y si no la vieres, es que año de nieves) decidí arreglar un maíllo (o maguillo según la RAE), manzano silvestre duro como la roca y que tengo en el huerto en Robleluengo, allá donde han vuelto los lobos. Cuando compré el terreno aquel lleno de maleza, el árbol llevaba unos 20 años abandonado, vivo y fuerte, pero había crecido como le había dado la gana. En principio le pegamos un "pelao" y favorecimos que crecieran ramas jóvenes. Dos años de agua en primavera ("lluvia en junio, infortunio") hicieron que se le estropearan todas las flores que habían empezado a salir. Y el año pasado no le hice nada. Total, que las ramas habían crecido tanto que en caso de echar algún fruto habría hecho falta una plataforma elevadora. Así que este año, ha tocado poda severa.
Le he cortado por la base de todas esas ramas jóvenes que ya estaban como mi brazo, así que le he dejado "pelón" y lo que haré es injertar unas ramas nuevas de alguna variedad de manzana, rica, rica (Arguiñano dixit) para empezar a preparar mi futuro, porque me veo volviendo al policultivo de autoconsumo propio de sociedades poco desarrolladas, como estudiábamos en el cole.

El gañán y señora, una vez desbrozado el huerto. Año 2005

Disfruten... y poden para tener frutos nuevos.
Pueden consultar en
http://articulos.infojardin.com/arboles/injertos-injerto-arboles.htm
y
http: dondestamonsieurdeGuillotincuandoselenecesita.net


jejeje